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En 2 minutos puedes saber si estás con Depresión

Este cuestionario es un instrumento validado por la Organización Mundial de la Salud que permite detectar con un 86% de acierto, si se está con depresión.

QUIERO SABER SI ESTOY CON DEPRESIÓN



Una Tomografía por Emisión de Positrones puede comparar la actividad cerebral durante períodos de Depresión y Actividad Cerebral Normal. En la Depresión, la Actividad Cerebral se ve disminuida.

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La Depresión es una enfermedad real:

El trastorno depresivo es una enfermedad que afecta el organismo (cerebro), el ánimo, y la manera de pensar.
Afecta la forma en que una persona come y duerme.
Afecta cómo uno se valora a sí mismo (autoestima) y la forma en que uno piensa. Un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza.
No indica debilidad personal. No es una condición de la cual uno puede liberarse a voluntad.

Las personas que padecen de un trastorno depresivo no pueden decir simplemente “ya basta, me voy a poner bien”.
Sin tratamiento, los síntomas pueden durar meses e incluso años. Sin embargo, las personas que padecen depresión se mejoran y curan  con un diagnóstico y tratamiento adecuado.

«La Depresión no tiene edad»

«La baja autoestima no es un juego»

«El intento de Suicidio no es llamar la atención»

«Ojalá algún día la gente entienda que no hay Salud sin Salud Mental»


La Epidemia de Depresión en el Uruguay


Hoy en el Uruguay existen 600 mil personas que sufren de depresión, pero el 80 por ciento –es decir 480 mil personas- desconoce que padece esta enfermedad.

La depresión es una enfermedad que existe desde siempre. Ésta afecta al individuo como un todo, pues puede comprometer el pensamiento, el comportamiento, el humor, los sentimientos y también la salud física.

Es un estado tratable y curable.

El problema radica en que la depresión no se reconoce usualmente como enfermedad y por lo tanto, no se consulta por ella o se lo hace erróneamente.

La mayoría de las personas que sufren de depresión presentan síntomas como:

  • alteraciones de sueño
  • insomnio o dormir en exceso
  • dificultad de concentración
  • sentimiento de culpa
  • intento de autoeliminación
  • nervios en el estómago
  • alteración del apetito con incremento o pérdida de peso
  • pérdida de la autoestima
  • desesperanza
  • enfermedades reumáticas

entre tantos otros.

El fenómeno nuevo es que se ha incrementado mucho la frecuencia.

La Organización Mundial de la Salud y la Universidad de Harvard afirman que los trastornos depresivos y de ansiedad son la principal causa de discapacidad en el mundo entero.
A estos se le llaman trastornos emocionales comunes. Estos individuos generan una discapacidad ya sea cambio de humor, irritabilidad, etc. que no sangra hasta que no es demasiado tarde.

El problema mundial es que hay un incremento significativo de los casos de depresión y ansiedad por lo que se convirtió en una epidemia y en las principales responsables de discapacidad en el mundo entero.

Este incremento se debe a varios factores; por un lado, aumentó la expectativa de vida de la población y la depresión es más frecuente en edades avanzadas.

Por otro lado, hay mucha deprivación social; estamos corriendo todo el día de un lado a otro y como consecuencia la vida moderna nos restringe nuestros contactos humanos más profundos.

En Uruguay existen elementos que afirman que hay epidemia de depresión:

Se incrementaron en forma significativa las consultas de salud mental en el Ministerio de Salud Pública y Mutual.

La principal causa de licencias médicas en los centros autónomos es la depresión. El motivo central de consulta en el área de calidad de vida y salud mental del Instituto Nacional de la Juventud (INJU) es por esta enfermedad.

La causa vital de suicidios en el país es por la depresión. Por este tema hay una gran inquietud porque además de aumentar rápidamente, lo que preocupa mucho es el cambio en el perfil.

Antes siempre eran personas de edad más avanzada, adultos o adultos mayores. Sin embargo se incrementó en forma alarmante el número de jóvenes fallecidos por suicidio.

Asimismo, hay epidemias que tienen que ver directamente con ésta:

  • hay un abuso en la región de las Américas y nuestro país no es ajeno al consumo de tranquilizantes
  • hay un incremento en el abuso del alcohol
  • hay incremento del uso de drogas psicoactivas lícitas e ilícitas

y éstas son todas caras de la misma epidemia. Porque cuando el individuo padece de depresión, -que en el 80 % de los casos no lo sabe- trata de defenderse de esa sensación extraña que tiene y lo hace ingiriendo alguna sustancia que alivia los síntomas.

Hay incremento de accidentes de tránsito y laborales, muchos de los cuales son conductas temerarias de personas que están con depresión, por lo que la epidemia de accidentes de tránsito también tiene que ver con esta enfermedad.

Para combatir esta enfermedad es necesario un reconocimiento precoz de la misma y un tratamiento.

Existe el llamado fenómeno del iceberg que esta dado por el hecho de que en una comunidad cualquiera, si todos los pacientes que están con depresión en un momento dado fueran comparados en un témpano de hielo se podría decir que:

Los que están en contacto con profesionales de salud mental son únicamente la punta del témpano, es decir el 5 por ciento está en contacto con psiquiatra o con psicólogos

El 15 por ciento está en contacto con médicos no psiquiatras

El 80 por ciento, que es el bloque de hielo sumergido bajo el agua, tiene una enfermedad y no lo sabe.


Videos sobre la Depresión y su tratamiento

El Dr. Pedro Bustelo, Director Técnico del Servicio Médico de la Fundación nos habla de la depresión y distintas etapas y/o circunstancias de la vida.

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Más información sobre la Depresión


  • ¿Qué es la depresión?
¿Qué es la depresión?

Todas las personas se sienten tristes o decaídas de vez en cuando, pero estos sentimientos suelen desaparecer en poco tiempo.

La depresión, también llamada “depresión clínica” o “trastorno depresivo mayor” es diferente. La depresión puede causar síntomas graves que afectan cómo se siente, piensa y coordina actividades diarias como dormir, comer o trabajar.

Es una enfermedad que puede afectar a cualquier persona, sin importar la edad, la raza, los ingresos, la cultura o el nivel educativo. Hay investigaciones que sugieren que los factores genéticos, biológicos, ambientales y psicológicos desempeñan una función en la depresión.

  • ¿Cuáles son los diferentes tipos de depresión?
¿Cuáles son los diferentes tipos de depresión?

Dos de los tipos frecuentes de depresión son:

  • Depresión mayor, que implica síntomas de depresión la mayoría del tiempo durante por lo menos dos semanas. Estos síntomas interfieren con la capacidad para trabajar, dormir, estudiar y comer.
  • Trastorno depresivo persistente (distimia), que a menudo incluye síntomas de depresión menos graves que duran mucho más tiempo, generalmente por lo menos durante 2 años.

Otras formas de depresión incluyen las siguientes:

  • Depresión perinatal, que ocurre cuando una mujer sufre de depresión mayor durante el embarazo o después del parto (depresión posparto).
  • Trastorno afectivo estacional, que aparece y desaparece con las estaciones del año, y por lo general empieza a finales del otoño o principios del invierno y desaparece en la primavera y el verano.
  • Depresión con síntomas de psicosis, que es una forma grave de depresión en la que una persona también muestra síntomas de psicosis, como tener creencias falsas fijas y perturbadoras (delirios) o escuchar o ver cosas que otros no pueden oír o ver (alucinaciones).

Las personas con un diagnóstico de trastorno bipolar (anteriormente llamado depresión maníaca o enfermedad maníaco depresiva) también sufren de depresión.

  • ¿Cuáles son los signos y los síntomas de la depresión?
¿Cuáles son los signos y los síntomas de la depresión?

Entre los síntomas frecuentes de la depresión se incluyen los siguientes:

  • sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad o “vacío”;
  • sentimientos de desesperanza o pesimismo;
  • sentimientos de irritabilidad, frustración o intranquilidad;
  • sentimientos de culpabilidad, inutilidad o impotencia;
  • pérdida de interés o placer en las actividades y los pasatiempos;
  • fatiga, disminución de energía o sensación de que está más lento;
  • dificultad para concentrarse, recordar o tomar decisiones;
  • dificultad para dormir, despertarse temprano en la mañana o dormir demasiado;
  • cambios en el apetito o en el peso sin haberlos planificado;
  • dolores y molestias, dolor de cabeza, calambres o problemas digestivos sin una causa física aparente, o que no se alivian ni con tratamiento;
  • intentos de suicidio o pensamientos sobre la muerte o el suicidio.

Si usted o alguien que conoce se encuentra en peligro inmediato o está pensando en hacerse daño, llame gratis a la Línea de Vida de ASSE al 0800 0767 o por celular al *0767.

  • ¿Cómo se diagnostica la depresión?
¿Cómo se diagnostica la depresión?

Para diagnosticarle depresión a una persona, esta debe presentar cinco síntomas de la enfermedad todos los días, casi todo el día, por lo menos durante dos semanas. Uno de los síntomas debe ser un estado de ánimo depresivo o la pérdida de interés o placer en casi todas las actividades. Es posible que los niños y los adolescentes se muestren irritables en lugar de tristes.

Si cree que es posible que usted tenga depresión, hable con su proveedor de atención médica. Los médicos de atención primaria diagnostican y tratan de manera rutinaria la depresión y refieren a las personas a profesionales de salud mental, como psicólogos o psiquiatras.

Durante la consulta, su médico u otro proveedor de atención médica puede preguntarle cuándo empezaron sus síntomas, cuánto duran, con qué frecuencia ocurren y si no le permiten salir o hacer sus actividades habituales. Puede ser útil tomar notas sobre sus síntomas antes de la consulta. Algunos medicamentos y ciertas afecciones, como un virus o un trastorno de la tiroides, pueden ocasionar los mismos síntomas de la depresión. Su proveedor de atención médica puede descartar estas posibilidades al realizar un examen físico y una entrevista, y al ordenar pruebas de laboratorio.

  • ¿Es igual la depresión en todas las personas?
¿Es igual la depresión en todas las personas?

La depresión puede afectar a las personas de diferentes maneras, según su edad.

Los niños con depresión pueden mostrarse ansiosos, malhumorados, fingir estar enfermos, negarse a ir a la escuela, aferrarse a sus padres o preocuparse de que uno de ellos fallezca.

Los niños más grandes y los adolescentes con depresión pueden tener problemas en la escuela o una baja autoestima o pueden estar callados, frustrarse fácilmente o sentirse intranquilos. También pueden tener síntomas de otros trastornos, como ansiedad y trastornos de la alimentación, déficit de atención con hiperactividad, o consumo de drogas. Los niños más grandes y adolescentes tienen una mayor probabilidad de sufrir de somnolencia excesiva (llamada hipersomnia) y un mayor apetito (llamado hiperfagia). En la adolescencia, las niñas comienzan a tener depresión con mayor frecuencia que los niños. Es posible que esto se deba a factores biológicos, hormonales y de ciclo vital que son únicos en las mujeres.

Los adultos jóvenes con depresión tienen una mayor probabilidad de estar irritables, quejarse de haber aumentado de peso y tener hipersomnia, así como tener una perspectiva negativa sobre la vida y el futuro. A menudo, estas personas tienen otros trastornos, como ansiedad generalizada, fobia social, trastorno de pánico y consumo de drogas.

Los adultos de mediana edad con depresión sufren más episodios depresivos, su libido se reduce, tienen insomnio a mitad de la noche o se despiertan en la madrugada. Es posible que también mencionen con mayor frecuencia que tienen síntomas gastrointestinales, como diarrea o estreñimiento.

A menudo, los adultos mayores con depresión sufren de tristeza o aflicción, o pueden tener síntomas menos evidentes. Pueden informar que sienten una carencia de emociones, en lugar de un estado de ánimo depresivo. Además, las personas mayores tienen una mayor probabilidad de presentar otras afecciones de salud o dolores que pueden causar o contribuir a la depresión. En casos graves, pueden ser notables los problemas de memoria y razonamiento (llamados pseudodemencia).

  • ¿Cómo se trata la depresión?
¿Cómo se trata la depresión?

Por lo general, el tratamiento de la depresión incluye medicamentos, psicoterapia o ambos. Si estos tratamientos no disminuyen los síntomas, otra opción de tratamiento puede ser la terapia de estimulación cerebral. En casos más leves de depresión, el tratamiento puede empezar solo con psicoterapia y se añaden medicamentos si la persona continúa teniendo síntomas. En el caso de una depresión moderada o grave, muchos profesionales de salud mental recomiendan una combinación de medicamentos y terapia al principio del tratamiento.

La selección del plan de tratamiento adecuado debe basarse en las necesidades y en la situación de salud de la persona y bajo el cuidado de un proveedor de atención médica. Puede ser necesario intentar diferentes cosas para poder encontrar el tratamiento que mejor funcione para usted. Puede aprender más sobre los diferentes tipos de tratamiento, incluidos los medicamentos, la psicoterapia y las terapias de estimulación cerebral en la página web en inglés del Instituto Nacional de la Salud Mental (NIMH, por sus siglas en inglés) sobre la depresión. Para obtener información sobre cómo encontrar a un profesional de salud mental y preguntas que puede hacer cuando contemple la posibilidad de ir a terapia, visite la página web en inglés del NIMH sobre las psicoterapias.

Medicamentos

Los antidepresivos son medicamentos que se usan con frecuencia para tratar la depresión. Debe transcurrir cierto tiempo para que surtan efecto, por lo general, entre 4 y 8 semanas, y a menudo, los síntomas como problemas para dormir, apetito o concentración mejoran antes de que mejore el estado de ánimo. Es importante darles una oportunidad a los medicamentos antes de decidir si funcionan o no.

Tenga presente que algunas personas, especialmente los niños, los adolescentes y los adultos jóvenes, pueden tener más pensamientos o conductas suicidas cuando toman antidepresivos, sobre todo durante las primeras semanas después de empezar a usarlos o cuando se cambian las dosis. Se debe vigilar de cerca a cualquier paciente que esté tomando antidepresivos, especialmente durante las primeras semanas del tratamiento.

La información sobre los medicamentos se actualiza con frecuencia. Por lo tanto, visite el sitio web en inglés de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) para obtener la información más reciente sobre advertencias, guías de medicamentos para pacientes y medicamentos aprobados recientemente.

Se dice que la depresión es resistente al tratamiento cuando una persona no mejora después de intentar con al menos dos antidepresivos. La esketamina es un medicamento más reciente aprobado por la FDA para la depresión resistente al tratamiento y se suministra como un aerosol nasal en un consultorio médico, una clínica o un hospital. A menudo, este medicamento es de acción rápida, por lo general en unas pocas horas, para aliviar los síntomas de la depresión. Por lo general, las personas continúan tomando un antidepresivo oral para mantener la mejoría lograda.

Otra opción para la depresión resistente al tratamiento es agregar un tipo diferente de medicamento que pueda hacer que el antidepresivo sea más eficaz, como un medicamento antipsicótico o anticonvulsivo, o bien, bupropión, un antidepresivo que funciona de forma diferente a la mayoría de los medicamentos.

Los medicamentos que le recete su proveedor de atención médica para la depresión pueden tener efectos secundarios, pero pueden disminuir con el tiempo. Hable con su médico sobre los efectos secundarios que tenga. No deje de tomar los medicamentos sin la ayuda de un proveedor de atención médica. Si deja de tomar su medicamento de forma abrupta, puede tener síntomas de abstinencia.

No se ha aprobado ningún producto natural para la depresión. Si bien hay investigaciones en marcha al respecto, algunas personas han observado que algunos productos naturales, como la vitamina D y el suplemento alimenticio conocido como hierba de San Juan ayudan a tratar la depresión. No use la hierba de San Juan ni ningún otro suplemento alimenticio para tratar la depresión sin antes hablar con su proveedor de atención médica.

Psicoterapia

La psicoterapia (también llamada “terapia de diálogo” o “consejería”) enseña a las personas con depresión nuevas formas de pensar y comportarse, y también ayuda a cambiar hábitos que contribuyen a la depresión. En la mayoría de los casos, un profesional de salud mental debidamente autorizado y capacitado es el encargado de llevar a cabo las sesiones de psicoterapia, ya sean individuales o con otras personas en un entorno de grupo. Dos de las psicoterapias eficaces para tratar la depresión son la terapia cognitivo-conductual y la terapia interpersonal. El uso durante un tiempo limitado de formas más antiguas de psicoterapia, como la terapia dinámica, también puede ayudar a algunas personas con depresión.

Con la terapia cognitivo-conductual, las personas pueden aprender a desafiar y cambiar los patrones de pensamiento y de conducta que no son útiles, para así mejorar sus sentimientos de depresión y ansiedad. Entre los avances recientes de este tipo de terapia se incluyen la introducción de principios contemplativos y el desarrollo de formas especializada de terapias dirigidas a tratar síntomas específicos, como el insomnio.

La terapia interpersonal se centra en acontecimientos interpersonales y de la vida que generan algún impacto en el estado de ánimo y viceversa. La finalidad de esta terapia es ayudar a las personas a mejorar sus destrezas de comunicación en sus relaciones, establecer redes de apoyo y fijar expectativas realistas para ayudarles a sobrellevar crisis u otros problemas que pueden contribuir a la depresión o empeorarla.

Terapia de estimulación cerebral

La terapia de estimulación cerebral, que incluye la activación o la inhibición del cerebro directamente con electricidad u ondas magnéticas, es otra opción para algunas personas cuando otros tratamientos para la depresión no han sido eficaces.

Entre las formas más frecuentes de la terapia de estimulación cerebral se incluyen la terapia electroconvulsiva y la estimulación magnética transcraneal repetitiva. Otras terapias de estimulación cerebral son más recientes y, en algunos casos, todavía se encuentran en su etapa experimental.

  • ¿Cómo me puedo cuidar a mí mismo?
¿Cómo me puedo cuidar a mí mismo?

Una vez que inicie el tratamiento, deberá a empezar a sentirse mejor poco a poco. No se presione mucho durante este tiempo. Trate de hacer las cosas que solía disfrutar. Aun si no se siente con ganas de hacerlas, pueden mejorar su estado de ánimo. Otras cosas que pueden ayudarlo son:

  • Trate de hacer alguna actividad física. Tan solo 30 minutos de caminatas al día pueden mejorar su estado de ánimo.
  • Trate de mantener una hora regular para acostarse y levantarse.
  • Consuma alimentos saludables con regularidad.
  • Haga lo que pueda y cómo pueda. Decida qué es lo que debe hacer y qué puede posponer.
  • Trate de interactuar con otras personas y hablar con quienes confía sobre cómo se siente.
  • Posponga decisiones importantes de la vida hasta que se sienta mejor.
  • Evite el consumo de alcohol, nicotina o drogas, lo que incluye medicamentos que no le han recetado.
  • ¿Cómo puedo ayudar a un ser querido que está deprimido?
¿Cómo puedo ayudar a un ser querido que está deprimido?

Si conoce a alguien con depresión, ayúdelo a que vea a un proveedor de atención médica o un profesional de salud mental. Usted también puede:

  • Ofrecerle apoyo, comprensión y ánimo, y tenerle paciencia.
  • Invitarlo a salir a caminar, pasear o participar en otras actividades.
  • Ayudarlo a seguir el plan de tratamiento, como programar recordatorios para que se tome los medicamentos que le recetaron.
  • Asegurarse de que tenga un medio de transporte para ir a sus citas de psicoterapia.
  • Recordarle que la depresión desaparecerá con el tiempo y el tratamiento.

Tome en serio los comentarios sobre el suicidio y notifíquelos al proveedor de atención médica o terapeuta de su ser querido. Si está en peligro inmediato o está pensando en hacerse daño, llame a los servicios de emergencia al 911 o diríjase a la sala de emergencias del hospital más cercano.

  • Evite el consumo de alcohol, nicotina o drogas, lo que incluye medicamentos que no le han recetado.

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